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JETHRO TULL LYRICS 1968/2013

sábado, 23 de abril de 2011

El Universal de Caracas entrevista a Ian Anderson.

Entrevista a Ian Anderson, líder de Jethro Tull (El Universal, Caracas, Venezuela): "Jamás me aburriré de dar conciertos".
"Esta vez será en su mayoría eléctrico, rockero, pero habrá un algo de momentos acústicos también".
Hace poco Ian Anderson, legendario líder de la banda británica Jethro Tull, dio un recital en simultáneo con una navegante espacial de la Base Internacional Espacial. "Eso fue en Rusia. Toqué junto con la astronauta norteamericana Cady Coleman, fanática de la banda, quien se llevó una de mis flautas al espacio. Somos muy amigos e interpretamos el tema Bouree para conmemorar el 50º aniversario del viaje de Yuri Gagarin. Fue muy bueno hacer música juntos. Se trató de un experimento muy importante, mandar un poco de cultura al espacio", cuenta vía telefónica el flautista, guitarrista y cantante escocés de rock progresivo-experimental.

Impregnado por una motivación ecléctica nata, el creador del álbum Aqulung (1971) se embarca en una gira mundial que pisará suelo venezolano el próximo 21 de mayo en el Anfiteatro del Sambil. Blues, folk inglés y rock, sazonado con destellos de música barroca y renacentista, forman parte de la propuesta que Anderson ha moldeado desde sus inicios en la música. Canta y toca magistralmente diferentes tipos de flautas, también la guitarra acústica, mandolina, saxofón, y otros instrumentos.

Hace casi 4 años que la reina Isabel II de Inglaterra, como reconocimiento a sus aportes al mundo de la música, le otorgó la Orden del Imperio Británico en calidad de Oficial. Y como todo un caballero hace la llamada telefónica para iniciar la entrevista con un: "¡Hola, soy Ian Anderson! ¿Esperabas mi llamada, verdad?".
-Ya conoce al público venezolano, pero ¿diría que le genera expectativas regresar?
-Nunca he tenido expectativas, espero que me sorprendan las cosas. Volver a Caracas es importante. Estaré con mi banda, tocaremos un poco del álbum Aqualung que siempre es muy pedido, interpretaré cosas clásicas de Jethro Tull, temas de la banda que no hacemos muy a menudo, mi repertorio solista y algo nuevo quizás. Esta vez será en su mayoría eléctrico, rockero, pero habrá momentos acústicos también. Lo que verán será un poco más ecléctico dentro del concepto de Jethro Tull. No quiere decir que no sea Ian Anderson tocando, pero tiene mucho del sentimiento de Jethro Tull... que también es mi banda.
-¿No percibe como si cada concierto es el primero de su carrera?
-Es de lo que se trata un concierto de rock, ser capaz de liberar esa sensación de estar en tarima por primera vez. Cada vez que te subes a un escenario es como si fuese la primera vez tocándole a gente diferente, lugares diferentes, sonidos diferentes. Depende de cómo lo concibas, es refrescante. Jamás me aburriré de dar conciertos. Mayormente por las características del show y por los músicos, que le ponemos algo de improvisación. Todos tratamos de tocar algo diferente todas las noches. Eso es lo más importante de estar en el escenario: cambiar algunas notas... No es hacer pop ni quedarte en una misma fórmula que suene igual. Improvisar en la música es muy importante para mí.
-¿Entonces sigue experimentando el miedo que sienten los músicos antes de empezar un concierto?
-¡Uhm! Lo que me pone nervioso es que haya algún problema técnico antes de subir a la tarima, porque muchas veces eso puede interferir en el buen desenvolvimiento del concierto. Pero tampoco es un gran problema, puedo lidiar con eso, junto a los rodies o técnicos. Me ponen nervioso, por ejemplo, los dos shows que voy a tener en Australia en los próximos días, porque no habrá prueba de sonido. Hay poco tiempo por tratarse de un Festival. Debemos llegar y literalmente fijar todo antes de montarnos y balancearlo en el momento.
-Las reseñas en los medios estadounidenses acerca de su gira solista tienen posiciones encontradas. Algunas sostienen que es un show intenso a pesar de lo acústico.
-Te refieres a los shows de octubre-noviembre. Sí fueron mayormente acústicos. No te preocupes, en Latinoamérica será más rock. Será en la vibra de Jethro Tull. Vengo de Turquía, donde el ambiente fue más agitado y la sensación más rockera. También estuve en Irlanda y Portugal. Me gusta cambiar lo que hago en vivo. Me gustan los cambios, el dinamismo, siempre lo vas a ver.
-¿Está consciente de que el público latinoamericano es más enérgico en los shows?
-Un poco. Creo que la gente se comporta diferente de acuerdo al tipo de concierto. Los italianos son muy locos, pero varía si estás en espacios abiertos o en sitios cerrados, así también es el comportamiento de los alemanes. El comportamiento de cada uno es de acuerdo con las circunstancias. Todo lo que hay que hacer es captar su esencia , su comportamiento, qué tanto alcohol haya en su organismo, no es gran problema. Sé que en Venezuela tienen una energía y locura tremenda... veamos cómo los guía el alcohol.
WILLIAM PADRON.

GOLDMINE: Stand Up to get Jethro Tull into the Rock & Roll Hall Of Fame.

"Let´s get Jethro Tull into the Rock & Roll Hall Of Fame" (GOLDMINE MAGAZINE)
By Phill Marder
Their hit singles are almost non-existent. Yet most fans of popular music during the Rock era are familiar with many of their songs. In fact, many know many by heart.
In the 1970s, they were one of the most popular bands on the planet, selling out albums and concerts around the world. On the Billboard album charts, they rank 20th on the list of best sellers in the ’70s. Of the 19 artists above them, just Barbra Streisand, Chicago and John Denver have failed to gain entry into the Rock & Roll Hall of Fame. In fact, of the 10 ranked below them, just one – Grand Funk Railroad – has yet to be inducted.
Like Grand Funk, Jethro Tull, our topic for this week, was/is immensely popular with the listening audience. But, not surprisingly, most critics had/have little good to say about Ian Anderson (lead vocals and flute) and Martin Barre (lead guitar) and their varying supporting cast, and, at present at least, this seems to weigh heavily on a band’s chances of entering the “hallowed” Hall.
Still, when a band puts up numbers the likes of Jethro Tull and does it for over 40 years, it’s time for Anderson, Barre and company (band members over the years number into the 20s), to receive their just due.
Tull first made its presence felt in United Kingdom concert appearances as the ’60s drew to a close. With the band playing what was then described as a mixture of blues and jazz behind the madman antics of their front man, British audiences responded by sending their initial LP, 1968’s “This Was,” into the top 10, while U.S. record buyers ran it to No. 62, a more than respectable showing for a new group without a hit.
The following year, Tull broke the British singles market with two top 10 hits, “Living In The Past” and “Sweet Dream,” and the “Stand Up” LP, though it didn’t include either hit, became the group’s only No. 1 long-player in the UK. It was far from their lone UK success, though. “Stand Up” also broke the band in Norway, starting a string of six straight Top 10 LPs there.
And while “This Was” had opened the American door for Tull, “Stand Up” pushed them right through, reaching No. 20. Album No. 3, “Benefit,” did even better in the States, just missing the top 10. It didn’t follow “Stand Up” to the top in the UK, but it didn’t miss by much, peaking at No. 3.
Remaining a favorite concert attraction and having established a constant presence on flourishing FM progressive rock radio, Tull had become one of the most popular bands in the world by the time they released their first true blockbuster – “Aqualung.” The title cut and “Locomotive Breath” became radio staples and the album became a classic, hitting the top 10 in the US and UK. Even Rolling Stone praised the album’s “fine musicianship” and considered it “serious and intelligent,” eventually ranking it No. 337 on its list of 500 all-time best albums. Guitarist magazine listed Barre’s guitar solo on the title track on their list of “20 greatest guitar solos of all time.”
How do they come up with these lists? Well, they get a group of “experts” to choose them, Rob Sheffield for one. Sheffield calls Charlie Watts the greatest drummer in rock & roll history, so perhaps these lists should be taken with a shaker of salt…assuming you haven’t lost it.
It was nice to see “Aqualung” fairly well received in the media, but Anderson was displeased the album had been pegged as a concept work. In response, he promised, “If the critics want a concept album we’ll give the mother of all concept albums and we’ll make it so bombastic and so over the top…” That they did, the entire album being one 45-minute song. Anderson later claimed the resulting “Thick As A Brick” was a spoof of progressive rock albums. Whatever it was, it worked, becoming Tull’s first No. 1 album stateside and reaching No. 5 in Britain. The sarcastic and humorous newspaper cover didn’t help endear Tull to its critics.
The next “new” release, “A Passion Play,” also hit the top of the United States chart and the next, “War Child,” just missed, stopping at No. 2.
But get this, the same two – Mark Coleman and Ernesto Lechner – that ripped Rush in The New Rolling Stone Album Guide, wrote this in that same “esteemed” publication…“The immediate success of Aqualung spurred Anderson to indulge his artistic whims, resulting in two challenging, wildly experimental, and occasionally obtuse theatrical concept albums: Thick As A Brick and Passion Play. After that strategy backfired, Jethro Tull returned to traditional song structure on War Child and the acoustic-flavored Minstrel In The Gallery.”
Backfired? BACKFIRED? How does consecutive No. 1 albums qualify as strategy backfiring? Maybe Anderson intended to produce two duds? That’s like saying the Phillies acquired Roy Halladay, Cliff Lee and Roy Oswalt and the moves backfired as they won the next two World Series. We all should have such career backfires.
Recovering from that “slump,” Tull continued to release best-selling works, four more LPs hitting the US top 20 before closing its most productive decade with “Stormwatch,” which peaked at No. 22. In the spirit of a true super group, Jethro Tull continued to release new material as the years passed, charting six US albums in the 1980s, four reaching the UK top 20, including “Tne Broadsword And The Beast,” which also climbed to No. 19 in the US, and four more best-sellers in the ‘90s.
In 1987, Tull, always hard to classify, found out just what category it fit when “Crest Of A Knave” won the Grammy for “best hard rock/metal performance vocal or instrumental” beating out Metallica and Jane’s Addiction in what Entertainment Weekly called one of the 10 biggest upsets in Grammy history. Hard rock? Heavy metal? Anderson, Barre and company didn’t even go to the award show figuring there was no way they would win. Later, their label, Chrysalis, took out an advertisement informing the public – tongue in cheek, of course – that “the flute is a heavy metal instrument.”
Anderson, Barre and cohorts still tour worldwide, live albums being the result the last few years. A live performance at the Rock & Roll Hall of Fame induction ceremony would be most deserving.
Read more: Let's get Jethro Tull into the Rock & Roll Hall of Fame | Goldmine Magazine http://www.goldminemag.com/blogs/stand-up-to-get-jethro-tull-into-the-rock-hall-of-fame#ixzz1KM2LjaRb
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